Invertir en bolsa desde la emoción, evítalo

Invertir en bolsa desde la emoción es uno de los errores que con más frecuencia tienden a cometer los inversores novatos. Para hacer inversiones en bolsa se requiere de cuatro cosas: conocimientos, tiempo, dinero y tener una sangre muy fría para lograr controlar las emociones.

El estado anímico y la psicología del inversor tienden a jugar un papel muy importante en sus resultados. Inclusive existe gente que afirma que la inversión es un 90% psicología y un 10% de conocimientos.

bolsa desde la emoción
Invertir en bolsa desde la emoción, evítalo

Cuando nuestro dinero está en juego, por lo general tendemos a volvernos irracionales. Dejamos la razón de un lado y solamente reaccionamos por impulsos. Es por este motivo, que si buscamos obtener excelentes resultados debemos evitar invertir en bolsa desde la emoción. Es así como debemos aprender a identificar y controlar nuestras emociones.

Todo lo controlan las emociones

A continuación, presentamos las principales emociones que debemos aprender a gestionar si queremos evitar invertir en bolsa desde la emoción:

  • El miedo: este por lo general nos paraliza y hace que lleguemos a tomar malas decisiones. Este un sentimiento que llega a ser tan irracional, que juega un papel sumamente importante al operar. Son muchos los que tienen miedo de perder su dinero y por esto hacer inversiones en productos financieros poco rentables y muy seguros. Hay quienes por un rebote del mercado al entrar en pánico cierra una operación cuando no debe.
  • La codicia: esta suele empujar a los inversionistas a hacer el intento de ganas y más dinero. Pero el problema es que puede llegar a pasar lo contrario, es decir, que pierdan dinero. Es durante los momentos en que la bolsa sube y cuando la ganancia pareciera más fácil, cuando la codicia puede legar a empujar a la gente a tomar decisiones con resultados desastrosos.
  • La tristeza: cuando alguien llega a sentirse muy triste, suele comprar más. Esto, porque intenta mejorar su estado anímico regalándose un capricho. ¿Puede imaginarse a un inversionista alicaído, tratando de animarse haciendo la compra de acciones?. Es en los momentos de gran abatimiento, que el inversor puede tomar determinadas decisiones financieras con resultados nefastos. Y solo porque buscaba sentirse mejor.
  • La euforia: es cuando las personas se sienten en extremo felices, que suelen bajar la guardia y tomar decisiones erróneas. La euforia, siendo traducida como un exceso de positivismo, puede llegar a hacer que el inversionista perciba oportunidades de mercado donde no las hay. Por lo que compre más acciones de las que debería, sin tomar en cuenta ni prestar mucha atención a los detalles.
  • La envidia: son muchos los inversores que suelen dejarse llevar por la envidia cuando toman sus decisiones. Suelen querer lo que otros tienen y los quieren ya. Tienden a envidiar las rentabilidades y la rapidez con la que consiguen que su dinero llega a crecer. Es así como para alcanzar dichos resultados suelen arriesgar más de lo que deberían, trayendo esto como resultado, el gestionar su patrimonio de una manera errónea.

A las emociones no hay que dejarles espacio

Si se invierte en bolsa desde la emoción, las cinco emociones antes mencionadas, pueden terminar arruinando a un inversor si no es capaz de poder controlarlas. Es por esto, que, ante la mínima vorágine emocional, debemos parar y hacernos dos preguntas: ¿Acaso he hecho un análisis de esta operación? ¿Me encuentro totalmente seguro de cuáles pueden ser sus consecuencias?.

Si ante estas preguntas, tenemos una respuesta negativa, deberemos apagar nuestro ordenador y ponernos a pensar. Hay que tener en cuenta que las emociones no deben en ningún momento influenciarnos cuando vamos a tomar decisiones sobre inversión. Si dejamos que esto suceda, estamos perdidos.

Cómo evitar invertir en bolsa desde la emoción

Sabemos que el mercado de valores es uno de los más volátiles que hay. Aquí se puede comprar o vender una posición de acciones con un valor de miles de dólares con solamente hacer clic. Así mismo, hay la opción de comprar y vender cuando se desee, logrando hacer que nuestra inversión sea líquida.

Sin embargo, esto tiende a abrir la puerta a la inversión en bolsa desde la emoción, lo que puede hacer que se pierda todo el capital invertido. Es así como, comprender como poder evitar tomar decisiones emocionales es imprescindible para lograr convertirse en un inversor de éxito.

Existe un método de tres pasos que nos permite evitar el invertir en bolsa desde la emoción y tomar decisiones lógicas:

Comprender la estrategia

Aunque suena como algo muy simple, es la base de todo. Cuando esté invirtiendo en una empresa, pregúntese: “¿Me estoy desviando del tipo de empresas en las que soy bueno estudiando o invirtiendo?”. Si su respuesta es afirmativa, entonces, a menos que tenga un motivo por escrito con todos los números que corroboren su tesis de por qué esta resulta una buena compra podría estar FOMOing. Es decir, comprar acciones por el temor a perder una ganancia fácil y rápida.

Cabe destacar, que no es para nada malo invertir en una compañía que no sigue nuestra estrategia, si se lleva a ver una oportunidad.

Estandarizar

Estandarizando la manera como hace la investigación de las empresas, puede llegar a reducir de forma drástica la posibilidad de que el pánico compre o venda. Es recomendable crear un modelo de hoja Excel donde puede ir anotando todos los números que tiende a mirar en una empresa.

Y crear una sección donde escribir las ventajas y desventajas del negocio, su administración y fuentes de ingresos, entre otros. Teniendo este modelo de hoja, simplemente puede consultarlo en el momento que lo desee y recordar el por qué compró las acciones.

Teniendo una hoja estandarizada de esas acciones de un mismo tipo que investiga, puede comparar fácilmente las diferentes empresas en un abrir y cerrar de ojos. Y de esta forma tomar decisiones sin invertir en bolsa desde la emoción, para así maximizar las ganancias.

Escríbalo

Aunque esto pueda parecer algo muy intuitivo, siempre se deben anotar las cosas. Inclusive las más sencillas. Es mucho mejor, tener las cosas escritas en vez de confiar en la memoria, ya que de esta forma puede estar seguro que no olvidará nada.

Todo se trata de que la investigación y los números tomen la decisión por usted y no sea por su instinto. Es así como evitarse invertir en bolsa desde la emoción.