Claves para tener éxito y no cometer el error de invertir desde la emoción

A nadie le gustan las personas muy calculadoras y frías en sus relaciones sociales. Sin embargo, debemos admitir que para poder operar en los mercados bursátiles estos suelen ser los atributos que buscamos en un inversor. Para no cometer el error de invertir desde la emoción.

Se puede pensar que es un cliché, pero no es así, se ha podido comprobar que, a lo largo de la historia, los inversores que logran abstenerse de los extremos irracionales del mercado, son lo que hacer mejores negocios.

 error de invertir desde la emoción
Se debe evitar el error de invertir desde la emoción

Las emociones jamás deben encontrarse presentes al momento de hacer la definición de una estrategia de inversión. O tener que llevar cabo un cambio en el portafolio o determinar qué es lo mejor para lograr nuestros objetivos bursátiles. En todo momento debe ser la razón le que debe primar por sobre la emoción.

Todos hemos pasado y pasamos por eso

De seguro que usted ha llegado a invertir y en los momentos en que hay más tensión, se han apoderado de su comportamiento las emociones. Llevándolo a tomar decisiones de inversión erróneas y esto le ha costado un capital. Bueno a todos nos ha pasado y pasa, pero no hay que preocuparse, puesto todo es cuestión de aprendizaje.

La experiencia tiende a ser un intangible de gran valor para lograr evitar cometer el error de invertir desde la emoción. Lo primero es conocer las tres emociones que son dañinas a la hora de invertir para luego poder aprender a controlarlas. A continuación, se las desglosamos:

La Euforia

En la actualidad es algo relativamente fácil, hacer dinero en bolsa en un mercado alcista como el actual. Este es un mercado que viene subiendo ininterrumpidamente, por lo que si usted comenzó a invertir hace poco en bolsa, seguramente haya podido ganar un buen dinero. No obstante, esto puede ser una contra para usted, durante su formación como inversor.

Seguramente puede estar sintiéndose eufórico, pensando que es sumamente inteligente y en qué fácil es hacer dinero en la bolsa. Esto es un gran error y muy grave, y puede que el más perjudicial para su carrera como inversionista. Tenga en cuenta que: “Las ganancias construidas en meses o años, puede llegar a desaparecer en minutos y hasta segundos”.

La capitulación

Así como se hace presente la euforia en los momentos de mayor éxtasis y alza del mercado, la capitulación se hace presente en esos momentos de mayor caída. Es aquí cuando el inversor paciente y frío, está preparado para hacer el mejor de los negocios, esperando la oportunidad para comprar más barato. Mientras los inversores presos de sus emociones solamente sufren y piensan en vender sus tóxicos activos.

Estas vienen siendo situaciones claves, para lograr entender la mala relación existente entre las emociones y los resultados bursátiles. Si el inversor es frío y disciplinado en el momento preciso, hubiera aplicado los stop loss respectivos. De esta forma habría limitado sus pérdidas en un mercado bajista y se hubiera podido ahorrar el sufrimiento posterior. Es así como la disciplina es una parte esencial del código del inversor frío y racional.

La Depresión

Después de la capitulación inmediatamente viene un período de depresión. Otra de las emociones más fuertes que logra limitar el accionar del inversor. Cuando se cae en la fase depresiva, no puede lograr detectarse ninguna oportunidad positiva en el mercado bursátil. Llega a verse todo de una forma negativa y no piensa en hacer un negocio más.

Y aunque parezca mentira, es justamente durante este período cuando tienden a aparecer las oportunidades más atractivas para el inversor. Es donde el dinero inteligente comienza a ganar más retornos positivos que nunca antes.

Para lograr superar esta situación, es aconsejable poner la mente en blanco por un tiempo. Alejarse de los mercados bursátiles, purificar la cabeza y regresar cuando la autoestima se haya nuevamente recuperado. Esto es lo mejor para lograr superar el momento de capitulación y depresión.

Lo anteriormente expuesto, nos obliga a estar capacitados, ser mentalmente fuertes y saber como manejar las emociones, si queremos tener éxito como inversionistas. El no mostrarse vulnerable en momentos de estrés es una condición que no se puede negociar.

La inteligencia emocional en las inversiones – Como aplicarla

Cuando toca invertir no debe dejarse llevar por ni las emociones ni por los pánicos que puedan llegarse a suscitar en los mercados bursátiles, como consecuencia de acontecimientos que pueden hacer que nuestras inversiones puedan llegar a cambiar de signo.

La inteligencia emocional en las inversiones es algo clave a la hora de llegar a invertir, para evitar que cometamos el error de invertir desde la emoción.  Es de acuerdo a las decisiones emocionales que lleguemos a tomar, que llegaremos a cometer graves errores a la hora de invertir. Entonces la clave está en cómo podemos evitar el error de invertir desde la emoción.

No cabe la menor duda que todos los seres humanos contamos con sesgos psicológicos que tienden a influir en nuestras decisiones. Por lo general, buscamos evitar la realización de pérdidas latentes, hasta que no podemos más con el miedo y vendemos llegando a perder más de lo que podemos tolerar.

Sin embargo, tendemos a ser más impacientes a la hora de tomar un beneficio. Llegamos a tener exceso de confianza en las temporadas alcistas, minusvalorando los riesgos y el exceso de miedo en épocas bajistas. El temor más común es llegar a perderlo todo.

Esto llega a convertirse en un lastre que no deja que el inversor avance en el tema financiero, para al momento de invertir en bolsa. Es imprescindible considerar que existe, aun cuando sea mínima, la posibilidad de perder. Existe el temor y este no deja que el inversor dé el paso, porque desea quedarse del lado seguro.

No importa cuál sea la emoción que llegue a aquejarlo con relación a esta actividad. Aquí lo importante es darse un momento de reflexión antes de llegar a descartar la idea de comenzar a invertir o llevar a cabo uno u otro movimiento.

Si bien es cierto que el mercado bursátil no es para nada previsible, si existen acciones que se pueden tomar para lograr aminorar el riesgo. Entre ellas están, el diversificar el portafolio de inversiones y el establecer un horizonte de inversión a largo plazo.

El seguir estas consideraciones y cultivar una mente racional, conllevará a que invertir en bolsa logre convertirse en una gran forma de anticiparse ante el futuro.